Los ojos que brillan con una luz más pura y clara
"Los ojos que han sido bañados con lágrimas
brillan con una luz más pura y clara"
Se nos presentan muchas dificultades en la vida. No sabíamos de su existencia... pero crecimos y desde niños en nuestro corazón como en una alcancía fuimos guardando todo: imágenes, situaciones, momentos hermosos y otros que nos hicieron más de una vez detenernos...
No sabíamos que había algo llamado lágrima que podía ser de emoción o de dolor, tampoco sabíamos que existía una palabra llamada muerte solo la pronunciaban los mayores y muchas veces callaban cuando nos veían...
Pero un día mientras mirábamos y aprendíamos a vivir, nos dimos cuenta que eso que parecía una película, o una obra de teatro que "sucedía " en la vida de los otros, comenzó a ser real, y ahí comprendimos que el dolor, el sufrimiento, la tristeza no eran solo palabras ni hechos que se daban en los demás también empezaron a formar parte de nuestra propia vida.
Y entonces comprendimos que la vida es como un inmenso mar...
Algunas veces sentimos que podemos relajarnos y disfrutar de sus aguas, otras sentimos temor porque están agitadas... Marea baja, marea alta y allí nosotros. Con ganas de alejarnos o aceptando pasar por esas pruebas.
De tanto nadar en esas aguas... De tanto tomar el timón de nuestro barco para que no se rompa, ni se dañe demasiado un día comprendemos que sin nuestra fuerza, sin nuestra voluntad, sin nuestro deseo de seguir podemos quedar a la deriva o lo que es peor perder el rumbo para siempre.
Necesitamos tener las manos firmes en el timón y no sentir miedo.
Necesitamos creer que la tormenta no será para siempre. Necesitamos saber que el sufrimiento y las dificultades existen y que nos hacen darle un valor especial a la vida.
Volver a empezar no es fácil pero se puede...
...Cuando sentimos que el mar ya está tranquilo, cuando nuestras manos se aflojan en el timón, cuando pudimos al fin encontrar el camino y nuestro corazón recuperó poco a poco la paz, si miramos hacia adelante con fe y esperanza vamos a descubrir que detrás de esa tormenta siempre se esconde un arco iris...


